La cordura es un punto de encuentro entre chalados. Y mi memoria se acuartela entre las faldas de una fulana concienciada. A pocos pasos veo delitos sin cuerpo, rutinas amaestradas.
Un error no es un fracaso. El carmín, alquitrán azucarado.
La verdad es adjetivo cuando qué más da. Cuando hay más cajones vacíos; Mudanzas, fianzas y sal. Todos dicen, pero yo me he sentado a escuchar. Tiene que doler para ser importante, ¿no? Vuelve a rebobinar.
Quisiera saber por dónde escapé la última vez.
Por qué algunas lenguas tienen dueño que las saque a pasear.
Me queman las manos, la gente. A veces lo mental es imaginado… pero parece tan real. Negrura ascendente en caída vertical. Solo sé escribir lo que no eres y no hay vuelta atrás. Todo lo escrito está pasando dentro de mi jaula de cristal.
Pasaba por aquí y he terminado durmiendo bajo la mesa. Por no quedarme callado, me ha gustado la sorpresa y me he quedado… pero quien va a cuidar de mi ahora que no estoy. Ahora que todo está cerrado.
Tal vez era feo. Una criatura bifurcada entre dos tiempos verbales o dos líneas temporales.
Quiero cambiar de pasado. El miedo a ser relativo. Insisto en que no es importante, ni siquiera estaba invitado.